¿Por qué debemos preocuparnos por nuestros ríos?


De repente, se encuentra que esta de vuelta en la escuela secundaria y que está sentado en su pupitre. Su docente les está devolviendo los exámenes, y usted teme que llegue el momento en que le entregue el suyo. Cierra con fuerza los ojos cuando escucha que el papel toca su pupitre. Abre lentamente un ojo y, luego, el otro. Ve una “F” gigante de color rojo. Y allí, frente a sus ojos, se da cuenta de que ha reprobado el examen. La vergüenza hace que no pueda mirar a quienes lo rodean. Se siente derrotado y desea que todo sea un sueño. Y, de repente, se despierta. ¡En realidad, todo era un sueño! Una sensación de alivio lo envuelve, elimina los pensamientos negativos que le dejó ese sueño, empieza su día y sigue adelante con su vida.

Pero el río Kinnickinnic no ha tenido la misma suerte, ya que las pesadillas que este tiene son una realidad de todos los días. Hace poco, Milwaukee Riverkeeper, una organización local sin fines de lucro que trabaja para hacer que los ríos de Milwaukee vuelvan a tener actividades de pesca y natación, calificó al río Kinnickinnic con un puntaje reprobatorio en términos de calidad del agua. Así es, este río ha recibido una “F” gigante de color rojo. ¿En qué lo afecta esto a usted? ¿Y por qué debería preocuparse por esta pequeña cuenca? Pues es uno de los tres ríos que recorren Milwaukee y al final de su recorrido desembocan en el lago Míchigan. ¿Y de dónde obtenemos el agua potable? De ese grande y hermoso lago de color azul que se extiende a lo largo de nuestras costas. Por lo tanto, un puntaje reprobatorio para estos ríos significa que el agua contaminada está alcanzando la fuente de vida de la que todos dependemos para lavar, cocinar, pescar, nadar, pasar tiempo libre, limpiar y, por supuesto, beber.

¿Pero qué puede hacer usted si es tan solo una persona? Durante los meses gélidos, tan solo echa una cantidad extra de sal en su parte de la acera. Tan solo olvida levantar los desechos de su mascota cada cierto tiempo. Tan solo deja que su automóvil pierda aceite durante algunas semanas hasta repararlo.

Pero, es probable que usted tenga una familia, ¿verdad? Hijos, cónyuge, pareja, mejor amigo, grupo de colegas, compañeros de habitación, compañeros de banda, almas gemelas, pacientes, clientes, conocidos…, cientos —o miles— de personas con quienes interactúa durante el año. Y cada una de esas personas probablemente piense lo mismo que usted… “¡Soy tan solo una persona!” Sin embargo, esta comunidad la formamos entre todos, y cada pequeña parte de ella es importante.

¡De usted dependerá si esas pequeñas acciones tendrán un impacto positivo o negativo!

Qué puede hacer para marcar realmente una diferencia a la hora de mejorar la calidad del agua del río Kinnickinnic:

Durante todo el año:

1. ¡Evite que los residuos lleguen al río! No arroje residuos en cualquier lugar y enséñeles a sus amigos y familiares a hacer lo mismo. En días muy ventosos, asegúrese de que las tapas de los contenedores de residuos estén bien aseguradas y levante los residuos que vea cuando camine o ande en bicicleta, especialmente objetos de plástico, bolsas de plástico y poliestireno extruido, elementos que nunca terminan de descomponerse.

2. Levante los desechos de su mascota. Los desechos de mascotas tienen bacterias, como la E. coli, que pueden producir patógenos y afectar la salud de los humanos y de los animales. Además, ¡es una buena práctica vecinal!

3. Repare su automóvil para que deje de tener fugas. Toda fuga que tenga su automóvil, como aceite, anticongelante u otros líquidos, con el tiempo, llega a los desagües pluviales y, posteriormente, a nuestros ríos y lagos. Haga las reparaciones lo antes posible. Si sabe que no lo va a poder reparar pronto, coloque debajo del vehículo una cubeta o alfombra que absorba los contaminantes nocivos provenientes de él y deseche el residuo correctamente (tal vez en el vertedero municipal).

4. No alimente a los gansos. Los excrementos de gansos contienen mucho fósforo y nitrógeno, los cuales pueden sobrecargar las masas de agua y producir crecimiento de algas y acumulaciones con mal olor.

En otoño:

1. No barra las hojas hasta las alcantarillas o la calle, a menos que en su zona haya un programa de recolección de hojas. Las hojas liberan fósforo, y esto puede incrementar la cantidad de algas perjudiciales y disminuir los niveles de oxígeno en el agua, lo cual reduce los elementos que necesitan los peces y las plantas para respirar. Pase la cortadora sobre las hojas y déjelas sobre el césped, ya que así se descomponen con mayor rapidez y proporcionan importantes nutrientes al pasto.

En invierno:

1. En primer lugar, palee temprano y con frecuencia, ya que esto puede prevenir la formación de hielo por completo.

2. Use sal con moderación. Utilice solo una taza de café llena para cubrir 20 pies de calzada o 10 baldosas de acera. Si hace mucho frío para usar sal, ¡no la use! Por ejemplo, la sal gema no ayuda a derretir el hielo en temperaturas inferiores a 20 grados.

3. Levante la sal en exceso. No es mala idea reutilizar la sal y ahorrar dinero, ¿verdad? Todo lo que no se levanta acaba en ríos y lagos, y esto aumenta los niveles de cloro a una cifra peligrosa y provoca la muerte de peces.

Juntos, podemos evitar que el río Kinnickinnic reciba otro puntaje reprobatorio.

¿Quiere empezar hoy mismo? ¡Acompáñenos en la campaña de limpieza de ríos en primavera! 21 de abril desde las 9:00 a. m. hasta el mediodía. Hay más información disponible aquí: http://sschc.org/events/202/milwaukee-river-keeper-spring-clean-up/

Autora:  Kelly Moore Brands, Environmental Project Coordinator

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