El estrés y las fiestas de fin de año


Como ya saben, la temporada de fiestas de fin de año se está acercando rápidamente y, aunque la imagen de los libros de cuentos es la de un acontecimiento alegre y feliz, para muchas personas la realidad es otra, especialmente para aquellas que viven en la pobreza. En esta época del año, el estrés, la depresión e incluso la recaída en el abuso de drogas y alcohol pueden manifestarse por diversos motivos: el aislamiento social, las presiones económicas, las tensiones familiares, las pérdidas y los duelos, la abundancia de sustancias y las expectativas irreales. Todo esto genera sentimientos de soledad, ansiedad, tristeza e irritabilidad. Conocer la fuente de nuestro estrés y practicar el cuidado personal puede ayudar considerablemente a muchas personas a atravesar la vorágine del estrés de las fiestas de fin de año.

Muchas personas están desconectadas de sus seres queridos, ya sea por la distancia física o por el alejamiento debido a dinámicas familiares no saludables. A veces, años de conflicto familiar pueden alejar aún más a los integrantes de la conexión que las fiestas de fin de año implican. Estas experiencias pueden generar nostalgia y desesperación, lo cual no concuerda con lo que generalmente vemos en las redes sociales y en la televisión: la unión familiar, las canciones, las risas, etc., no son parte de la realidad de muchas personas y pueden causar desilusión y falsas expectativas.

Vivir en la pobreza puede causar aún más estrés durante las fiestas de fin de año, además de representar otros riesgos para la salud de las personas. Es probable que las personas que viven en la pobreza tengan menos apoyo social y otros obstáculos para recibir servicios en tiempos difíciles. Además, la falta de recursos económicos hace que sea difícil satisfacer las necesidades básicas y aún más difícil soportar las presiones de tener que hacer regalos cuando uno realmente no tiene el dinero para hacerlo.

La “abundancia de sustancias” ocupa un lugar primordial en la vida de muchas personas a medida que se acerca la temporada de fiestas de fin de año. Muchos asocian el alcohol y otras sustancias con los festejos de las fiestas de fin de año. Para muchas personas que luchan contra el consumo de drogas y el alcoholismo, estas actividades aparentemente inocentes desencadenan el consumo y pueden conducir a una recaída. Siempre con la intención de querer estar conectadas, las personas que recaen pueden encontrarse en un círculo vicioso de adicción en una época que se supone que es alegre.

¿Qué podemos hacer para protegernos del eterno estrés y de la tristeza en las fiestas de fin de año? Implementar algunas de estas ideas puede ayudar considerablemente a combatir estas experiencias comunes que muchas personas padecen.

Acercarse

La familia es un recurso al que se puede acudir de forma fácil e inmediata. Si la familia no es una opción, llama a un amigo para ir a almorzar o a tomar un café, o aunque sea para juntarse un rato. Si esto no es posible, ve a una iglesia o a un grupo de apoyo, o llama a la línea de ayuda al (414) 257-5775. Busca oportunidades de voluntariado, ya que generalmente es la mejor forma de cultivar la gratitud y la conexión.

Evita las redes sociales que promuevan el materialismo y la indulgencia

En lugar de prestar atención a las redes sociales, prepara una comida sencilla con ingredientes básicos y fáciles de conseguir. ¡Invita a un vecino a comer y compartan una buena historia!

Haz regalos que salgan del corazón

Los regalos no tienen por qué ser costosos, pueden no costar nada o muy poco. Las tarjetas hechas a mano, las galletas, las manualidades o los trabajos en madera le dan un toque personal a la acción de regalar y generalmente conmueven a las personas que los reciben.

Escribe una carta

Escribe una carta a alguien con quien no hayas hablado en mucho tiempo o a una persona que sea importante en tu vida. No es necesario que la envíes. Deja que la carta exprese lo que esa persona te ha enseñado; también puede incluir muestras de gratitud por la relación.

Escucha otros tipos de música

Explora nuevos géneros musicales y pon música en toda la casa.

Disfruta de la tranquilidad

Disfruta los momentos de tranquilidad escuchando cómo cae la nieve, la lluvia o el viento soplando entre los árboles. Medita con estos sonidos o simplemente en silencio.

Haz ejercicio

¡Así es… el ejercicio es el antidepresivo natural! El ejercicio libera endorfinas en el cerebro y aumenta los sentimientos de bienestar y optimismo.

No importa si eres joven o anciano, rico o pobre, intrépido o tímido, todos pasamos por dificultades y todos compartimos esta experiencia humana. Ninguna persona es una isla en sí misma. ¡Intenta compartir, buscar ayuda y adoptar nuevos comportamientos y formas de pensar! Después de todo, es la celebración de la vida y del prójimo lo que nos hace crecer como seres humanos.

Escrito por: Maria Perez, PhD, VP de Salud Mental, La Clínica de la Dieciséis

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