Mi historia de la Clínica de la Dieciséis | Un corazón que sigue siendo solidario


 Quiero que mis hijas tengan un corazón generoso. Incluso cuando uno tiene problemas, hay otra persona que tiene más problemas. Dios está observando y todo lo ve. Serás bendecido de cualquier manera, pero siempre hazlo de corazón, no esperes nada a cambio.

Todos los días tomamos decisiones. Vivir con diabetes tipo 1 me ha demostrado que algunos días son más difíciles que otros. Se trata de una lucha diaria. Todos los días debo tomar una decisión, pero mis hijas me dan la fuerza para vivir cada día al máximo. En 1989, cuando tenía cinco años, me mudé de Puerto Rico a Milwaukee. La Clínica de la Dieciséis ha sido como un segundo hogar. He sido paciente durante más de 20 años y he visto el progreso de la clínica, de ser solo un centro a tener muchos centros.

Durante mi primer embarazo, hice todo lo posible para controlar la diabetes. La presión arterial alta fue la gran responsable de que ingresara al hospital una y otra vez. Nunca olvidaré mi primer embarazo. No pude salir del hospital con mi bebé; estuvo internada en el hospital durante los primeros tres meses. Tomaba el autobús urbano y la visitaba todos los días en el hospital, 2 o 3 veces por día. Pero todo valió la pena. La presión arterial alta afectó mis cuatro embarazos, lo que hizo que mis cuatro hijas nacieran prematuramente. Ahora las niñas ya son grandes y sanas. Me mantienen ocupada y me dan una razón para seguir.

La Clínica de la Dieciséis es un lugar importante para nosotras. Es un lugar donde los médicos se toman el tiempo necesario para conocer personalmente a los pacientes. He llevado a mis hijas a la clínica desde que nacieron. Aprecio mucho al Dr. Dunn por el cuidado y la atención que les brinda a mis hijas en cada consulta. Siento lo mismo por el cuidado que recibo personalmente. Una vez estaba deprimida, y el Dr. Eppinger me dio una receta. Lo que me recetó fue conmovedor: “Lee el libro de John. Será bueno para tu alma”. Tener médicos y miembros del personal que se preocupan por los pacientes marca la diferencia.

Con los años, he probado los diferentes cuidados y programas que la Clínica de la Dieciséis tiene para ofrecer. El programa de diabetes me ha ayudado durante toda mi vida con la diabetes tipo 1 y me ha enseñado a controlarla. Dado que mi hija mayor comienza a transitar la adolescencia, he tomado algunas clases para padres en el Centro de Recursos para los Padres (Parenting Resource Center, PRC) que se enfoca en cómo ser un padre activo en la vida de un adolescente. El Centro de Recursos para los Padres también nos brinda oportunidades como el programa de membresía de Betty Brinn. Una de nuestras actividades favoritas es ir al museo los domingos. Podemos pasar el día entero allí. Llevamos sándwiches, frutas, papas fritas y refrigerios, y almorzamos en familia.

Hay algunos días en los que la diabetes saca lo mejor de mí. Días en los que no puedo conducir porque la luz del sol me afecta los ojos. Días en los que no puedo hacer las tareas domésticas porque las manos se me inflaman por la artritis. También padezco diabetes emocional, lo cual hace que la presión arterial aumente si me enfrento a una emoción fuerte. Pero, a pesar de todo, mis hijas siempre están allí asegurándose de que yo esté bien y dándome fuerzas. Puedo escucharlas susurrar entre ellas: “Mamá necesita cinco minutos para sentirse mejor…”, o entran a la habitación con un vaso de agua y dicen: “Mamá, ¿tomaste el medicamento?”.

Quiero que mis hijas tengan un corazón generoso. Incluso cuando uno tiene problemas, hay otra persona que tiene más problemas. Dios está observando y todo lo ve. Serás bendecido de cualquier manera, pero siempre hazlo de corazón, no esperes nada a cambio. Como comunidad, tenemos que ayudarnos mutuamente a incorporar este tipo de estilo de vida y seguir transmitiéndolo. La Clínica de la Dieciséis nos brindó mucho a mis hijas y a mí, desde atención médica hasta oportunidades que nos ayudan a crecer y a consolidar nuestra familia. Elijo transmitir este aprendizaje a mis hijas.

 

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