Mi historia de la Clínica de la Dieciséis | Guerrero


Vengo a la Clínica de la Dieciséis hace 40 años. Solía trabajar en frente, cuando la tienda Family Dollar Store era El Mercado El Rey, y la Clínica de la Dieciséis era solo un edificio. Algo que me gusta de la Clínica de la Dieciséis es que me pueden atender en mi lengua materna. Siempre he formado parte de la comunidad de la zona sur de muchas maneras. No solo me desempeño en el Consejo Asesor para Pacientes y Familiares (Patient and Family Advisory Council) que me da la oportunidad de compartir mis experiencias en la Clínica de la Dieciséis como paciente, miembro de la comunidad y como latino, sino que también dirijo la Liga de Béisbol Beto Avila (Beto Avila Baseball League) en la zona sur de Milwaukee desde 1983 en Baran Park.

La Clínica de la Dieciséis siempre se ocupó del cuidado de mi salud. Me diagnosticaron espondilitis anquilosante cuando tenía 21 años. Es un tipo de artritis que afecta la columna vertebral y causa rigidez desde el cuello hasta la parte baja de la espalda. La Clínica de la Dieciséis fue el primer lugar que me ayudó a recibir tratamiento para la espalda. Pude acceder a fisioterapia de manera semanal gracias a ellos. Hace algunos años, también me diagnosticaron tuberculosis activa, que se presentó en los pulmones, y la clínica fue el único lugar que me brindó los recursos que nadie más me dio. En ese momento, acababa de dejar de trabajar en El Rey y no tenía seguro. Gracias a la clínica, me ayudaron a hacer la solicitud y pude recibir la medicación que necesitaba. La clínica se aseguró de que me cuidara y de que tomara la medicación todos los días durante nueve meses para curarme.

Estoy agradecido con la Clínica de la Dieciséis porque voy vivir una vida estable y sana que me permitirá jugar con mis nietos y verlos crecer. Durante la temporada de béisbol, puedo estar activo en el parque todo el día y disfrutar del tiempo y de los juegos. Es mucho más que una liga: se trata de trabajo en equipo, amistad y comunidad. La liga consta de más de 150 hombres de la zona sur que se reúnen. La mayoría de ellos son obreros, y reunirse para jugar béisbol no es solo una manera de mantenerse activos, sino también una manera de relajarse y divertirse después de sus largas semanas laborales. Ser parte tanto del Consejo Asesor para Pacientes y Familiares como de la Liga de Béisbol Beto Avila me ha dado la oportunidad de ver problemas mayores. Gracias a la Clínica de la Dieciséis puedo expresar mi opinión sobre temas relacionados con la salud ambiental, por ejemplo, cómo contribuir al fortalecimiento de la seguridad y cuidar de nuestros parques de la zona sur. Mis dos hijos crecieron jugando en los parques y quiero que mis nietos puedan crecer con la misma oportunidad.

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