Mi Historia de Clínica Dieciséis | Esmeralda


Después de caer en una profunda depresión, el departamento de salud mental de la Clínica Dieciséis me ayudó a resolver los obstáculos que estoy enfrentando y me permitió expresarme completamente plenamente en mi idioma nativo.

He venido a la Clínica de la Dieciséis durante los últimos 26 años. Cuando mis hijos eran más pequeños, los traía para chequeos y también participábamos en diferentes programas. Hace cinco años, sufrí un accidente en mi trabajo que cambió mi vida. Me lesioné gravemente la espalda baja y necesité tres cirugías diferentes, ninguna de las cuales mejoró mi condición. Ya no podía trabajar; Me quedé discapacitado y caí en una profunda depresión. De estar activa todos los días y trabajar, a apenas poder moverme me afectó emocional, mental y espiritualmente. Pasé de ser independiente a tener que depender en mis hijos y médicos.

Uno de mis especialistas me recomendó que viera a un psicólogo. Me refiero a un psicólogo en New Berlin, pero fue un reto para mí comunicarme y expresarme porque no sé inglés. Tampoco quería que mis hijos ayudaran a traducir porque no quería que escucharan lo que estaba pasando por. Después de ir al psicólogo en New Berlín durante casi un año, comencé a buscar otros psicólogos y me di cuenta de que la Clínica de la Dieciséis tenía un departamento de salud mental con psicólogos que podían ayudarme en mi idioma nativo.

Aunque pueda ser difícil para alguien hablar sobre sus problemas con alguien nuevo, el departamento de Salud del mental de la Clínica Dieciséis me hizo sentir cómoda y como en casa. Expresan genuina preocupación, atención y me han brindado tanto apoyo que me ha ayudado a recuperar una perspectiva positiva de la vida. Hablar sobre mi día a día con Maria, PCTL, (Psicoterapeuta) y Anna, MSN, (Enfermera practicante de salud mental psiquiátrica) me ha permitido poner mi vida en perspectiva y ganar claridad. Poder expresar mis sentimientos y lo que estoy pasando por en mi idioma nativo ha sido increíble. Disfruto mis citas. Su cuidado por mí va más allá de las paredes de la Clínica Dieciséis. Anna me llama seguido solo para ver cómo estoy o como va mi día. Me encanta que ella me haga responsable. El Departamento de Salud Mental se ha convertido en una parte esencial de mi proceso de curación, y siempre estaré agradecido a la Clínica Dieciséis por su cuidado, especialmente a Anna y Maria por estar a mi lado en cada paso del camino.

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