Mi Historia de la Clínica 16 | Maria


“Cuando estás en un gran bajón, no siempre se trata de los conocimientos que tienes, sino del apoyo y de la ayuda que recibes mientras adquieres esos conocimientos.”

Yo tenía un problema. Estaba preocupada, asustada. No quería salir de mi casa ni ver a nadie ni hablar con nadie. Estaba abrumada por la preocupación y la tristeza. Esa mujer no era yo. No me reconocía de esa forma. Siempre fui una mujer sana y feliz. No sabía quién era ni qué hacer.

Cuando me invitaron a las Clases de Educación en Nutrición y Cocina para Adultos de Healthy Choices, no sabía si iba a ir. El primer día que fui, estaba asustada. Al segundo día, no quería ir. Al tercer día, me sentí excelente. Me sentí muy bien al estar con un grupo de mujeres que se convertirían luego en mis buenas amigas. Realmente me ayudaron. Tatiana (directora de Healthy Choices) y Delia (educadora de Healthy Choices) fueron increíbles e igualmente importantes. Después de unas semanas, volví a ser yo misma. Necesitaba su apoyo y su compañía. A veces, hay momentos o días en los que estás atrapada sufriendo y todo lo que necesitas es apoyo. Encontré ese apoyo en la clase.

Por supuesto que aprendí muchas cosas: formas más saludables de cocinar, cómo leer las etiquetas y nuevas recetas. Ya sabía un poco de todo esto. Tengo diabetes y he aprendido algo de esto en el pasado. Pero en esta clase aprendí muchísimo más. Cuando estás en un gran bajón, no siempre se trata de los conocimientos que tienes, sino del apoyo y de la ayuda que recibes mientras adquieres esos conocimientos. La información, la amistad y el apoyo me ayudaron a volver a ser yo misma.

Las relaciones que formas en este tipo de clases son especiales. Todos provenimos de diferentes lugares con distintas experiencias. Hablamos sobre nuestros lugares de procedencia, el tiempo que llevamos aquí y las formas en que cocinamos y hacemos las cosas. Me encanta eso. Me encantan todos los lugares, las personas y las historias diferentes. Me hace tan feliz ver a estas mujeres y poder hablar y compartir momentos con ellas.

Cuando empiece la próxima serie de clases, asistiré de nuevo. No podría estar más feliz con ellas y conmigo misma. Mis hijos me han dicho que están muy orgullosos de mí. Yo también estoy orgullosa de mí.

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